Las Mujeres en el Mundo Laboral

Claudia

El tema del Día Internacional de la Mujer este 2017 es: “Las mujeres en un mundo laboral en transformación: hacia un planeta 50-50 en 2030″ y es un buen día para reflexionar qué significa esto, tanto para mujeres como hombres, en el contexto de la violencia contra las mujeres.

Es cierto que el porcentaje de participación en la fuerza laboral de las mujeres en América Latina y El Caribe se ha incrementado en los últimos años, aumentando de 44.5% en 1995 a 52.6% en 2015 (ILO, 2016). Y también es cierto que esto no significa, necesariamente, que estos trabajos obtenidos por mujeres son de calidad y libres de violencia de género.

Algunas personas podrán pensar:

En el ámbito laboral se pueden presentar muchos tipos de violencia y es importante visibilizarlos. Un ejemplo es el acoso sexual que se manifiesta de dos formas, una de ellas es como chantaje donde se condiciona a la víctima con la obtención de un beneficio laboral, por ejemplo aumento de sueldo, una promoción o inclusive la permanencia en el empleo, para que acceda a comportamientos de connotación sexual. Otra forma es como ambiente laboral hostil donde la víctima de esta manifestación de violencia afronta situaciones de intimidación o humillación, como el contacto físico innecesario y no deseado, insultos, observaciones, miradas lascivas, bromas e insinuaciones de carácter sexual (OIT, 2013).

Otro ejemplo es la violencia económica, que es la desigualdad en el acceso a los recursos económicos y las propiedades compartidas o a la libre disposición del patrimonio personal de las mujeres. Incluye impedir y/o dificultar el acceso a un puesto de trabajo, por ejemplo cuando no se toma en cuenta a mujeres para cierto tipo de empleos por no considerarlas física o mentalmente capaces, lo que se conoce como segregación horizontal. Un ejemplo del pasado, que sigue ocurriendo en el presente, lo podemos ver en la experiencia de las protagonistas de la película Talentos Ocultos, mujeres que tuvieron que luchar para que sus habilidades matemáticas fueran reconocidas en la NASA al mismo nivel que las de sus compañeros de trabajo hombres.

(Catalyst, 2016)

También podemos reconocer este tipo de violencia en la discriminación que sufren las mujeres al no ser consideradas para una promoción laboral, resultando en distintos niveles, cargos y puestos de jerarquía entre hombres y mujeres, conocido como segregación vertical. Es por ello que no sólo se debe tomar en cuenta el porcentaje de mujeres dentro de una compañía, sino también en qué puestos se encuentran puesto que sólo el 18% de mujeres a nivel Latinoamérica ocupan puestos de liderazgo en la empresa y el 52% de empresas Latinoamericanas no tienen mujeres en puestos de Gerencia (Grant Thornton, 2016). Una de las razones de esta grave situación se debe a la posibilidad de un embarazo y la licencia de maternidad que conlleva, muchas veces considerada como “tiempo perdido”. Y debido a esto, se calcula que sólo el 28% de las mujeres empleadas mundialmente gozan en la práctica de algún tipo de licencia de maternidad (ONU Mujeres, 2015).

Asimismo, cuando se habla de tiempo y el uso de tiempo también se tiene que considerar la carga del trabajo no remunerado que realizan las mujeres, donde se muestran patrones tradicionales de división del trabajo donde las mujeres trabajan, en total, más horas que los hombres cuando se suman las horas destinadas a trabajo remunerado y a trabajo del hogar no remunerado. En el caso de Perú las mujeres tienen una carga total de trabajo de 9 horas con 15 minutos más que los hombres (INEI, 2016), en Ecuador las mujeres trabajan 17 horas con 42 minutos más (INEC, 2012) y en Paraguay se registró una brecha de 6 horas con 7 minutos (DGEEC, 2016).

 

 

Otra manifestación es la brecha salarial que existe entre hombres y mujeres que tienen el mismo puesto y poseen las mismas funciones, se estima que en América Latina se necesitan US$1.7 billones (que significa un aumento en salarios de 94.5%) para cerrar tanto la brecha salarial como la de participación en el mundo laboral (Action Aid, 2015).

Una de las distintas razones por las que las mujeres sufren de violencia, son las relaciones de poder que experimentan en todos los ámbitos de su vida, y sus lugares de trabajo no son una excepción. Este tipo de relaciones de poder afectan a mujeres en todos los niveles jerárquicos y tipos de trabajo pues puede darse porque las mujeres se encuentran en posiciones de menos poder y más vulnerables, resultando en un indebido uso de autoridad y ejercicio de control sobre otras personas, así como puede darse cuando se les percibe como competidoras por el poder.

¿Qué podemos hacer nosotr*s para ayudar a la transformación del mundo y lograr que las mujeres representen el 50% de un mundo laboral libre de violencia?

El primer paso es aceptar, respetar y promover la diversidad en nuestros lugares de trabajo.

Las personas:

  • Apoyar a las mujeres de nuestra familia cuando tengan que trabajar fuera del horario laboral, no haciéndolas sentir culpables.
  • Hacernos cargo de la parte de los quehaceres del hogar que nos corresponden. Todas las personas que viven en la casa deben compartir las tareas equitativamente y no asumir que siempre será una de las mujeres la encargada.
  • No juzgar ni rechazar a las mujeres que deciden poner sus estudios y su carrera como prioridad, a las que deciden no tener hij*s, ni a las mujeres que deciden tenerl*s y, a la vez, preservar una carrera exitosa.
  • Compartir con tu pareja responsabilidades iguales en el cuidado y crianza de l*s hij*s.
  • No utilizar calificativos despectivos para describir el liderazgo de las mujeres que han conseguido puestos altos en una organización.

Las empresas:

  • Fortalecer los mecanismos que aseguran la protección del derecho a una vida libre de violencia en todas sus formas.
  • Institucionalizar estrategias y medidas de prevención, sanción y reparación para las mujeres que sufren de violencia.
  • Asegurar que las capacitaciones sean en horario laboral y no fuera de éste para poder incluir a quienes tienen responsabilidades de cuidado y crianza.
  • Revisar si en la organización hay puestos que tienen un sexo asignado y de ser así proponer cambios, por ejemplo “personal para secretariado” o “profesional en ingeniería”.
  • Desarrollar campañas informativas y de prevención que pongan en evidencia las formas de violencia y cómo evitarlas.

 

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“¡Mujeres unidas jamás serán vencidas!”

Christin

Foto: CNN.com

“Mujeres unidas jamás serán vencidas” fue solo uno de los tantos lemas que se escucharon en las calles de Washington D.C. y en otras calles del mundo el 21 de Enero. El año 2017 empezó con una fuerte señal de las mujeres reclamando por sus derechos humanos. El disparador de estas numerosas manifestaciones fue la ceremonia de asunción del nuevo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, debido a su retórica homófoba y especialmente misógina durante su campaña electoral. La manifestación tiene el record de ser “la protesta de un día” más grande en la historia de los Estados Unidos.  Además, mujeres y hombres en más de 600 lugares de 7 continentes marcharon en solidaridad con las mujeres en Washington D.C. (Women’s March).

Foto: Washingtonpost.com

 

Su objetivo fue enviar un mensaje inequívoco al nuevo gobierno: ¡Los derechos de las mujeres son derechos humanos irreversibles!

 

“¡Sí, debemos!” (Yes, we must!)  decían los carteles de las mujeres de la protesta, basándose en el lema de Barack Obama ¡Sí, podemos! (Yes, we can!).  En realidad, la idea detrás de las marchas es más que solo una crítica a Trump. La meta de las organizadoras es defender los derechos de las mujeres y de luchar por obtener la igualdad de género en las sociedades. En un documento han formulado sus valores y principios, siendo los más resaltantes:

  1. Los derechos de las mujeres son derechos humanos, que es el principio básico para el entendimiento común.
  2. Garantizar una vida plena y sana, libre de violencia para las mujeres.
  3. Demandar la igualdad de género y el control sobre sus cuerpos.
  4. Vivir libre de normas de género, expectativas y estereotipos.

 

Estos puntos tienen una estrecha relación con la discusión actual sobre la libertad reproductiva y las restricciones al acceso en los servicios de salud reproductiva, planificación familiar, prevención de VIH/SIDA y educación sexual. En consecuencia demandan el acceso legal, libre y seguro a lo antes mencionado para todas las personas, independientemente de sus ingresos, el lugar donde vivan o la educación que tengan. En general, en todas sus demandas se encuentran las ideas de la autodeterminación, la  igualdad, la diversidad y el respeto por los derechos humanos, que son contrarios al machismo, sexismo y la falta de respeto por las mujeres y por otros grupos vulnerados que está presente en nuestras sociedades.

Foto: Flickr.com

 

Para entender al movimiento, hay que entender al feminismo interseccional. Es importante recordar que la problemática correspondiente es muy compleja y que esta marcha no fue, para nada, la primera vez que las mujeres se levantaron para defender sus derechos. Un sistema, que reproduce las injusticias de género, ha sido establecido desde mucho más tiempo atrás que desde la existencia del nuevo gobierno de los Estados Unidos. Las organizadoras de la marcha internacional incorporaron a varias campañas en su página web, como por ejemplo el movimiento de derechos civiles, el movimiento indio americano y a Black Lives Matter. Con ello se busca acentuar que las mujeres que participan en las marchas tienen una variedad de diferentes experiencias y motivos para hacerlo. Muchas de ellas enfrentan múltiples discriminaciones que las colocan en una situación de mucha mayor vulnerabilidad.

 

El concepto teórico detrás de esta idea se llama Interseccionalidad, y el movimiento social detrás de este concepto es el Feminismo Interseccional. Eso significa que las mujeres tienen varias identidades intersectadas a la vez y, por ende, son afectadas por múltiples injusticias sociales y violaciones de sus derechos humanos. Por ejemplo, una mujer puede ser discriminada por su género, pero a la vez por su pertenencia a determinado grupo étnico, su estatus socioeconómico, su situación de inmigración, su orientación sexual y muchos factores más. Esta perspectiva tiene un enfoque en la situación de las mujeres negras, que son frecuentemente marginalizadas por varios motivos en nuestras sociedades. La interseccionalidad fue un tema clave en varios de los discursos de las marchas.  En realidad, es un concepto que puede utilizarse no solo por los movimientos  feministas, aunque sin duda alguna siempre  será discutida en el marco del feminismo.

 

¿Un nuevo movimiento de feminismo internacional? Después de los numerosos eventos en distintos lugares del mundo a comienzos de año lo que tod*s se preguntan es: ¿Qué sigue? Una mirada hacia los últimos meses nos muestra movimientos internacionales de mujeres y nos deja con la sensación que algo está en camino. Las manifestaciones de las mujeres contra la violencia hacia las mujeres en América Latina, contra la prohibición del aborto en Polonia y por los derechos reproductivos en Corea del Sur, son solo son unos ejemplos. ¿Tal vez estamos observando una nueva forma de feminismo internacional en expansión?  Lo que todos tienen en común es, igual que la marcha de mujeres de enero, que cubren una agenda muy amplia: las mujeres en el mundo están combatiendo la violencia contra las mujeres, la desigualdad en el salario, la política de migración, el racismo y la homofobia.

 

El 8 de Marzo luchamos por la igualdad de género.  Y la próxima marcha ya está cerca: Organizadoras de más de 30 países, entre ellas el colectivo “Ni una menos”, han llamado las mujeres a entrar en acción el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer. Es un día de gran importancia para el movimiento porque hay que recordar que el día no solo es una conmemoración general sobre el respeto a la mujer, sino que también tiene sus raíces en motivos políticos. Desde el siglo XIX  las mujeres han protestado por sus derechos. Ejemplos notables fueron las revoluciones de 1905 y de 1917 en Rusia con protestas de las mujeres trabajadoras industriales y varias manifestaciones de mujeres en Europa, entre ellos la lucha por el derecho al voto universal en Dinamarca desde 1910. En 1975, participaron aproximadamente 25.000 mujeres de Islandia en una huelga para recordar el valor en el mundo económico de su trabajo doméstico y criticando los salarios desiguales. 42 años después, el Día Internacional de la Mujer todavía tiene que enfrentar a ese mismo tema bajo el lema: Las mujeres en un mundo laboral en transformación: hacia un planeta 50-50 en 2030. La realidad de la desigualdad en el mundo laboral pone aún más de relieve el significado de actuar en ese día. Las organizadoras están impulsand
o un paro internacional contra la desigualdad salarial, la explotación económica y los feminicidios bajo el lema: “Si nuestras vidas no valen, produzcan sin nosotras”, la iniciativa empezó en Argentina, pero la resonancia en la web ya es grande: ¡Luchamos por una vida de igualdad plena, sana y sin violencia!

 

Fuentes

http://edition.cnn.com/2017/01/21/politics/trump-women-march-on-washington/

https://www.democracynow.org/2017/1/23/womens_march_millions_take_to_streets

http://www.telegraph.co.uk/women/life/womens-march-washington-can-get-involved/

http://nymag.com/thecut/2017/01/next-steps-after-the-womens-march.html

http://www.vox.com/identities/2017/1/17/14267766/womens-march-on-washington-inauguration-trump-feminism-intersectionaltiy-race-class

https://www.washingtonpost.com/world/worldwide-people-rally-in-support-of-womens-march-on-washington/2017/01/21/bc232bd8-de69-11e6-8902-610fe486791c_story.html?utm_term=.dcff6300971e

https://www.womensmarch.com/global/

http://www.nuevamujer.com/mujeres/actualidad/todos/un-dia-sin-mujeres-el-mundo-vivira-la-huelga-internacional-de/2017-02-12/144432.html

https://www.theguardian.com/commentisfree/2017/feb/06/women-strike-trump-resistance-power

https://www.theguardian.com/world/2005/oct/18/gender.uk

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Autoestima

Alejandra

Valentina, una chica hermosa, tierna, muy amable con cualidades que  todas quisiéramos tener. Simplemente era feliz, por su cabeza no pasaba su apariencia hasta que un día todo cambio. Se vio al espejo y comenzó a pensar que no era suficiente, se puso a dudar de si misma y pensó que ya no era linda y, poco a poco, empezó a creer que todo ya no era maravilloso. La felicidad había desaparecido y ya no quedaba nada de la chica que solía ser. Había perdido su identidad, se convirtió en algo que ni ella misma podía reconocer. La historia de Valentina puede representar a millones de nosotras y también a alguien cercana que pasa por una situación similar.

 

¿Qué entendemos por autoestima? La podemos definir como “El aprecio o consideración que una persona tiene de sí misma”; pero ¿Qué pasa cuando no sientes este aprecio por ti? ¿Dónde y en qué etapa empieza a surgir la baja autoestima? Se puede atribuir a diversos factores a los que se enfrentan las niñas y adolescentes entre ellos: situación familiar, los estereotipos que te asigna la sociedad, la vida en el colegio, etc.
La  baja autoestima marca tu  manera de vivir. Puede ir desde cómo te vistes hasta la manera cómo te comportas, ya sea en un ambiente escolar o de trabajo. La baja autoestima no es un problema exclusivo de la adolescencia y si no se resuelve, se puede arrastrar hasta la adultez, ya con otro tipo de conflictos.

Muchas adolescentes y jóvenes dejan de lado diversas actividades a causa de una baja confianza en su cuerpo. Por ejemplo: evitan ir a la piscina o la playa; a la inversa otras realizan deportes porque tal parece que también el “estar en forma” se ha vuelto más un tema de moda que de salud. Muchas compran ropa con tallas cada vez más pequeñas e irreales que las  acomplejan, etc. Los estándares de belleza que se imponen, hacen que se busque una perfección que no existe pero que está acompañada de tanta publicidad que conduce a que las adolescentes, que se encuentran en un ciclo de desarrollo y formación de la personalidad, acepten estos estereotipos y al no alcanzarlos entren en estados de depresión que pueden ser fatales.

Sobre esto último, actualmente la relación con las redes sociales es determinante, muchas adolescentes buscan aceptación y puede darse el cyber bullying que es muy difícil de controlar.

 

Otra manifestación de baja autoestima se da en las relaciones de pareja. Por ejemplo en el noviazgo, donde aprovechándose de esta situación se producen chantajes, situaciones de control e insultos tratando de desvalorizarlas. Si alguna vez presenciamos alguna situación similar debemos intervenir, decir que esto No Es Algo Normal y que si alguien te va a querer, que te quiera BIEN. Las chicas deben saber que nadie, absolutamente nadie, puede hacerlas sentir menos, que valen muchísimo y recordarles que nadie tiene el derecho de hacerlas  sentir inferior.

Salir a la calle y escuchar comentarios como: “mira la gorda”, “mira la flaca”, “esa enana”… son adjetivos que pueden marcar toda la vida de una persona.

Lo que propongo es Involucrarnos y realizar una vigilancia permanente. Si vemos a alguien en la oficina, en el colegio, que se encuentre decaída, distraída, que se menosprecia, es decir signos de alarma, tenemos que estar prestas a dar nuestro tiempo y nuestra escucha.

Siempre  hay que recordar que somos valiosas, que cada una de nosotras tiene una belleza única y somos genuinas a nuestra manera de ser, que nadie es más ni nadie es menos, ¡una es lo que es! Tenemos un potencial muy grande y si hay algún obstáculo muchas veces, el límite te lo pones tú. Recordar que no estás sola, que cuentas siempre con apoyo. Las personas tendrán un concepto de belleza pero es uno de miles porque  la belleza está en el ojo de quien la observa.

Y si no lo escuchaste hoy, eres BELLA, eres IMPORTANTE y tú vales la pena.

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