Autoestima

Alejandra

Valentina, una chica hermosa, tierna, muy amable con cualidades que  todas quisiéramos tener. Simplemente era feliz, por su cabeza no pasaba su apariencia hasta que un día todo cambio. Se vio al espejo y comenzó a pensar que no era suficiente, se puso a dudar de si misma y pensó que ya no era linda y, poco a poco, empezó a creer que todo ya no era maravilloso. La felicidad había desaparecido y ya no quedaba nada de la chica que solía ser. Había perdido su identidad, se convirtió en algo que ni ella misma podía reconocer. La historia de Valentina puede representar a millones de nosotras y también a alguien cercana que pasa por una situación similar.

 

¿Qué entendemos por autoestima? La podemos definir como “El aprecio o consideración que una persona tiene de sí misma”; pero ¿Qué pasa cuando no sientes este aprecio por ti? ¿Dónde y en qué etapa empieza a surgir la baja autoestima? Se puede atribuir a diversos factores a los que se enfrentan las niñas y adolescentes entre ellos: situación familiar, los estereotipos que te asigna la sociedad, la vida en el colegio, etc.
La  baja autoestima marca tu  manera de vivir. Puede ir desde cómo te vistes hasta la manera cómo te comportas, ya sea en un ambiente escolar o de trabajo. La baja autoestima no es un problema exclusivo de la adolescencia y si no se resuelve, se puede arrastrar hasta la adultez, ya con otro tipo de conflictos.

Muchas adolescentes y jóvenes dejan de lado diversas actividades a causa de una baja confianza en su cuerpo. Por ejemplo: evitan ir a la piscina o la playa; a la inversa otras realizan deportes porque tal parece que también el “estar en forma” se ha vuelto más un tema de moda que de salud. Muchas compran ropa con tallas cada vez más pequeñas e irreales que las  acomplejan, etc. Los estándares de belleza que se imponen, hacen que se busque una perfección que no existe pero que está acompañada de tanta publicidad que conduce a que las adolescentes, que se encuentran en un ciclo de desarrollo y formación de la personalidad, acepten estos estereotipos y al no alcanzarlos entren en estados de depresión que pueden ser fatales.

Sobre esto último, actualmente la relación con las redes sociales es determinante, muchas adolescentes buscan aceptación y puede darse el cyber bullying que es muy difícil de controlar.

 

Otra manifestación de baja autoestima se da en las relaciones de pareja. Por ejemplo en el noviazgo, donde aprovechándose de esta situación se producen chantajes, situaciones de control e insultos tratando de desvalorizarlas. Si alguna vez presenciamos alguna situación similar debemos intervenir, decir que esto No Es Algo Normal y que si alguien te va a querer, que te quiera BIEN. Las chicas deben saber que nadie, absolutamente nadie, puede hacerlas sentir menos, que valen muchísimo y recordarles que nadie tiene el derecho de hacerlas  sentir inferior.

Salir a la calle y escuchar comentarios como: “mira la gorda”, “mira la flaca”, “esa enana”… son adjetivos que pueden marcar toda la vida de una persona.

Lo que propongo es Involucrarnos y realizar una vigilancia permanente. Si vemos a alguien en la oficina, en el colegio, que se encuentre decaída, distraída, que se menosprecia, es decir signos de alarma, tenemos que estar prestas a dar nuestro tiempo y nuestra escucha.

Siempre  hay que recordar que somos valiosas, que cada una de nosotras tiene una belleza única y somos genuinas a nuestra manera de ser, que nadie es más ni nadie es menos, ¡una es lo que es! Tenemos un potencial muy grande y si hay algún obstáculo muchas veces, el límite te lo pones tú. Recordar que no estás sola, que cuentas siempre con apoyo. Las personas tendrán un concepto de belleza pero es uno de miles porque  la belleza está en el ojo de quien la observa.

Y si no lo escuchaste hoy, eres BELLA, eres IMPORTANTE y tú vales la pena.

Tagged

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *